CONVENIOS

DIGNIFICACION PARA LAS PERSONAS TRABAJADORAS DEL SAD (SERVICIO DE AYUDA DOMICILIARIA)

 Hay que reconocer la dureza del trabajo del SAD, un servicio esencial, altamente feminizado, donde las herramientas tanto físicas como ment...

viernes, 3 de abril de 2020

La ayuda a domicilio pide que se limiten los servicios a realizar

LAS TRABAJADORAS SIGUEN RECLAMANDO MÁS MEDIDAS DE PROTECCIÓN Y MAYOR INFORMACIÓN

03.04.2020 | 00:04
DONOSTIA – El servicio de ayuda a domicilio continúa firme en su exigencia de prestar la atención que sea necesaria, no la que se pueda evitar, y realizarla con todos los medios de protección necesarios.
Eukene Pardo, delegada de Prevención de las trabajadoras de Aztertzen (empresa que presta el servicio de ayuda domiciliaria en Donostia) y representante del sindicato Asade, volvió a insistir ayer en la necesidad de proteger a unas profesionales que realizan una labor considerada "esencial", y que atienden a uno de los colectivos más vulnerables frente al COVID-19, el de las personas mayores.
Las trabajadoras de ayuda a domicilio, explica Pardo, en ningún momento se han negado a prestar los servicios fundamentales a las personas usuarias, desde los cuidados personales (aseo, higiene, vestimenta, alimentación...) ni las tareas de limpieza del hogar básicas en el caso de las personas dependientes o que no pueden efectuarlas.
Pero, y por este motivo registraron un escrito en la Inspección de Trabajo, consideran que, dadas las circunstancias en las que desarrollan su actividad, los trabajos de limpieza no necesarios deberían evitarse: "Lo que pedimos es no tener que limpiar cristales a alguien que cada día baja a la compra y que, en muchos casos, tiene hijos que le puedan ayudar".
"Tenemos el mismo protocolo que antes. Después de las denuncias y las respuestas que nos han dado, de no aceptarnos estos servicios, nadie nos aclara nada", explica Pardo.
Y es que, añade, están acudiendo a domicilios en los que pueden estar trabajando con personas asintomáticas e, incluso, a algunos en los que no se les ha informado de la aparición de dichos síntomas en la persona usuaria. "En algunas ocasiones hemos sabido que alguno de los usuarios del servicio tenía coronavirus cuando lo han ingresado y hasta entonces hemos ido a su domicilio. Tras el ingreso es cuando nos avisan que nos quedemos en cuarentena", explica la representante de Asade.
Como respuesta a sus demandas, añade, la delegación territorial de Trabajo y Seguridad Social de Gipuzkoa resolvió "anular la paralización parcial de la actividad", tal y como fue planteada por las delegadas de Prevención de Aztertzen, por lo que, apunta la portavoz de Asade, la situación de las trabajadoras de ayuda a domicilio no ha mejorado de forma sustancial estas semanas.
Esa respuesta, apunta Pardo, se basa en un "desconocimiento" de la naturaleza del trabajo de ayuda a domicilio. "Nosotras, sin duda alguna, íbamos a prestar servicio a las personas que lo necesitan, pero con el riesgo existente no creemos que sea el momento de pasar la mopa a quien puede hacerlo o cuando lo pueden hacer sus familiares", destaca.
COMO EN OTROS LUGARES "Pedíamos algo que en distintos municipios del Estado ya se ha hecho, nada más", abunda.
Respecto a las EPIs y las medidas de protección, la representante de Asade asegura que hay importantes lagunas. "El Ayuntamiento ha enviado a los usuarios una carta pidiendo que se tomen la temperatura para saber cómo están. Son personas mayores y, si no les da la gana, no lo hacen y tampoco nos dejan hacerlo a nosotras. Vamos a esas casas y no sabemos lo que hay".
"Somos esenciales, según dice el Gobierno del Estado. Pero aquí pedimos EPIs y nos dicen que se está actuando según el protocolo de Osakidetza. Después de insistir mucho, ya nos dan una bata por servicio, pero no tenemos geles. Nos piden que nos lavemos con agua y jabón en casa del usuario. Solo si ellos quieren compran papel para secarnos porque si no hay que sacarse con la toalla usada en esa casa o llevar tu propio material", informa. "Tenemos mascarillas quirúrgicas pero nos la dan si el usuario tiene una enfermedad respiratoria y queremos mascarillas de mayor protección. Los usuarios si quieren se ponen las suyas y si quieren, no", concluye.
"Para entrar a un supermercado hay que ponerse guantes, gel, respetar distancias... Y está bien, claro que sí, pero nosotras vamos a domicilios en los que no se pueden mantener las distancias y sin las medidas de protección adecuadas", concluye Pardo.
"A veces nos hemos enterado de que un usuario tenía coronavirus cuando ha ingresado"
EUKENE PARDO
Representante de Asade

miércoles, 25 de marzo de 2020

MULTAS PARA EMPRESAS DEL SAD QUE NO PROPORCIONEN MASCARILLAS AL SAD


1.000 euros de multa a Clece por cada día que su plantilla esté sin mascarillas

La empresa debe proporcionar a los trabajadores que asisten a domicilio a personas dependientes, el material sanitario necesario para proteger su salud

Un Juzgado de lo Social de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a la empresa contratada por el ayuntamiento de esta ciudad para prestar asistencia a domicilio a personas dependientes, Clece, a pagar una multa de 1.000 euros por cada día que pase sin que todos los trabajadores de ese servicio tengan mascarillas, guantes, batas desechables y gel desinfectante.
El criterio de esta resolución es completamente opuesto al que este mismo lunes estableció otro Juzgado de lo Social de Santa Cruz de Tenerife respecto a ese mismo servicio en el Ayuntamiento de su ciudad, también al cargo de Clece, cuando el sindicato UGT le pidió que conminase a la empresa a facilitar de inmediato equipos de protección individual (EPIs) a toda su plantilla o suspendiera el trabajo hasta que ese material estuviera disponible.
La juez tinerfeña rechazó la petición de UGT por considerar que no se podía condenar al Ayuntamiento y a la empresa Clece "a cumplir una orden que resulta materialmente imposible según las leyes de la lógica y la realidad, dada la escasez de esos materiales que hay en estos momentos en España en plena emergencia sanitaria por el coronavirus, un hecho que para ella era notorio y público".
Y tampoco aceptó que se suspendiera el servicio de atención a domicilio hasta que llegaran los EPIs, porque la tarea de esos trabajadores tiene "tal importancia que, en caso de no prestarse, la vida de un gran número de usuarios correría extremo peligro", advertía.
En un auto dictado el día 19, el Juzgado de lo Social número 8 de Las Palmas de Gran Canaria sostiene todo lo contrario: los trabajadores de asistencia a domicilio a personas dependientes "han de asimilarse al personal sanitario", por lo que deben contar con medios para proteger la salud y la de los ciudadanos a su cargo, "mayores o ancianos en su inmensa mayoría, con un altísimo nivel de riesgo frente al Covid-19", subraya.
En esa resolución, el Juzgado de lo Social de Las Palmas de Gran Canaria concedió a Clece un plazo "improrrogable" de 48 horas para que proporcionara a la plantilla de ese servicio de mascarillas, guantes, batas desechables y gel desinfectante.
Cumplido ese plazo, este lunes, el mismo juez dictó otro auto en el que daba a Clece 24 horas para cumplir lo exigido, con el apercibimiento de que a partir de entonces le impondría una multa de 1.000 euros por cada día que su personal carezca de EPIs.

sábado, 21 de marzo de 2020

«Vamos de casa en casa a pecho descubierto y nos aterra contagiar el virus a los mayores»

Una auxiliar acompaña a una mujer mayor al baño de su casa. /REUTERS
Una auxiliar acompaña a una mujer mayor al baño de su casa. / REUTERS

Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio advierten de que es «una locura» atender sin protección a población de riesgo

Jorge F. Mendiola
JORGE F. MENDIOLA

Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) han dado la voz de alarma. Cada día recorren cuatro o cinco casas para atender a otros tantos usuarios, principalmente personas mayores y dependientes. Lo hacen sin más protección que la que han podido conseguir, por lo que exigen al Ayuntamiento y a la empresa concesionaria que les proporcionen el material básico que necesitan para evitar contagios por coronavirus.
«Vamos de casa en casa a pecho descubierto y ya hay varias auxiliares que han tenido que ponerse en cuarentena por positivos de usuarios. Es una locura», denuncian las delegadas de prevención del comité de seguridad y salud del SAD donostiarra. Con una plantilla de unas 420 personas y alrededor de 1.500 usuarios, este colectivo mayoritariamente femenino supone «un riesgo importante de contagio» en esta crisis sanitaria, tanto para las personas a las que ayudan como para sí mismas.
«Nos han dado unas pautas de actuación, pero no el material adecuado para ponerlas en práctica. Solo tenemos mascarillas para los casos de usuarios que presentan patologías respiratorias o utilizan respiradores artificiales. Tampoco nos dan guantes y el poco equipo de protección del que disponemos lo tenemos que repartir con cuentagotas para que no se acabe. La situación es caótica. Estamos desbordadas», advierten.
Tal es su estado de inquietud que algunas trabajadoras han conseguido «por su cuenta» geles, mascarillas y otros elementos de protección. «Los profesionales que prestamos este servicio somos muy responsables, pero nos aterra contagiar al usuario, a su familia o a la nuestra. Nos sentimos totalmente desprotegidas y la inseguridad y el malestar van en aumento. Falta información y los recursos de que disponemos no están adaptados a las pautas que nos dan», señalan.
Las delegadas de prevención del comité de seguridad y salud del SAD aseguran que los protocolos contra el Covid-19 «no están claros». «Este es un grave problema sanitario, pero como el servicio se presta en los domicilios y no en un centro es invisible, parece que no existe. Estamos realmente preocupadas», subrayan.

Cifras

1.500
donostiarras son usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) que presta el Ayuntamiento a través de una empresa concesionaria y que atiende a personas mayores y dependientes.
420
personas trabajan en el Servicio de Ayuda a Domicilio. Cada auxiliar acude a diario a entre cuatro y cinco viviendas particulares y ofrece al usuario ayuda para vestirse, asearse, alimentarse, tomar la medicación y otras necesidades básicas.
458.010
horas de atención del SAD recibieron los usuarios en 2019, cifra que supone un incremento de un 4,37% respecto al año anterior.
90%
de las personas que prestan este servicio público de carácter social son mujeres.
Ante la pandemia de Covid-19 y al ser población de riesgo por su edad, muchos usuarios han optado por cancelar las visitas de las auxiliares del servicio, una circunstancia que según el sindicato CC OO «tendrá consecuencias laborales» para las afectadas. También para los propios receptores de la ayuda. Hay que recordar que entre las tareas que desempeñan las trabajadoras se incluyen compra y preparación de alimentos, lavado y planchado de ropa, limpieza de la vivienda, aseo personal, ayuda para levantarse, acostarse e incorporarse del asiento, ayuda en el vestir y en el comer o control y seguimiento de la toma de medicación.
Para tratar de aclarar la situación y solucionar el problema, han enviado un escrito a los responsables del departamento de Acción Social, quienes al igual que la empresa adjudicataria ya han sido informados de las quejas y demandas del SAD.

Acción Social busca material

Desde el Ayuntamiento explican que se trabaja «desde hace dos semanas» para dar al servicio la cobertura preventiva que precisa. El problema es que se están topando con la escasez de material que afecta a toda la atención sanitaria. «Estamos intentando conseguir encontrar mascarillas por tierra, mar y aire. Por fortuna, los guantes de caño largo llegarán pronto», anuncia la concejala Ai-tziber San Román.
La delegada jeltzale apunta que «no estamos parados y desde el inicio de la crisis disponemos de un protocolo específico para el SAD diseñado por Osakidetza, cuyos consejos y criterios se están siguiendo de manera escrupulosa». Ayer mismo, la empresa que presta el servicio recibió unas píldoras formativas que deberá transmitir a las auxiliares, en las que se les enseña cómo y cuándo ponerse y quitarse el equipo de protección individual. «Es muy importante que el material sea bien utilizado, porque si no no sirve de nada ponerse mascarilla y guantes», apunta.
San Román se muestra comprensiva con la preocupación de las trabajadoras. «El miedo es el miedo, pero que sepan que hacemos lo imposible por que llegue el material que necesitan».

miércoles, 18 de marzo de 2020

CONCILIACION ANTE EL ESTADO DE ALARMA

ADAPTAR O REDUCIR LA JORNADA ,
 En el decreto ley se reconoce a todos los trabajadores, que acrediten deberes de cuidado a raíz de las medidas tomadas o de las circunstancias generadas por el coronavirus, el derecho a acceder a la adaptación de su jornada o su reducción.
Entre las circunstancias excepcionales que pueden justificar estos cambios están el cierre de centros educativos o residencias o la ausencia de quien se encargaba hasta ahora del cuidado de menores o dependientes.
La reducción de jornada, añaden, no requerirá preaviso alguno, más allá del que derive de la buena fe y no estará limitada en su disfrute por porcentaje mínimo ni máximo pudiendo llegar incluso al 100% de reducción y sin que puedan ser sancionados o despedidos.

No se establece la figura de una prestación de la Seguridad Social que compense esta reducción.

domingo, 15 de marzo de 2020

PARA TODAS LAS AUXILIARES DEL SAD


RECOMENDACIONES Y PAUTAS QUE DEBERIAIS SEGUIR EN LA ATENCIÓN DEL SAD
POR PREVENCIÓN Y CONTENCIÓN ANTE EL  CORONAVIRUS

1.- Tomaros la temperatura antes de salir de casa. Ante cualquier síntoma llamar de inmediato al teléfono del  Coronavirus en Gipuzkoa  900.20.30.50, y seguidamente a vuestra coordinadora.
2.- A la entrada y salida de cada servicio, lavaros bien las manos con agua y jabon si no teneis geles.
3.- Utilizar papel de cocina o pañuelos de bolsillo para secaros las manos. No useis las toallas de los domicilios de las personas usuarias.
4.- Utilizar siempre los guantes de aseo
4.- Utilizar una bata por cada servicio, y a la finalización del mismo, meterla en una bolsa de plástico independiente y lavarla en casa muy a menudo.
5.- Mantener la distancia con las personas usuarias 1 metro mínimo, y si efectuais el aseo, tiene que realizarse con mascarilla, ya que no se respeta la distancia de separación. Si la persona usuaria se niega, no se le podrá asear.
6.- Si no teneis material preventivo, acudir a la oficina para que os lo proporcionen.
Ante cualquier incidencia, comunicarlo de inmediato a vuestra coordinadora, y si no hay respuesta acudir a vuestros sindicatos donde las personas delegadas de prevención os informarán de los pasos a realizar.
Si se utilizan mascarillas, es esencial usarlas y desecharlas adecuadamente para evitar que sean ineficaces y que su uso incorrecto agrave el riesgo de contagio.
La información siguiente sobre la utilización correcta de las mascarillas se ha obtenido de la práctica en las instalaciones de atención médica

·         Asegúrese de que cubre su boca y nariz, y anúdela firmemente para reducir al mínimo la separación entre la mascarilla y la cara;
·         Mientras esté utilizándola, evite tocarla: siempre que toque una mascarilla usada, por ejemplo para quitársela o lavarla, limpie sus manos lavándolas con agua y jabón o frotándolas con un pañuelito empapado en alcohol
·         En cuanto la mascarilla esté húmeda, sustitúyala por otra limpia y seca
·         No reutilice las mascarillas de un solo uso, deseche inmediatamente las mascarillas de un solo uso una vez utilizadas.

                                                                                                      

sábado, 14 de marzo de 2020

La ayuda a domicilio seguirá trabajando pero exige garantías

La ayuda a domicilio seguirá trabajando pero exige garantías

LAS DELEGADAS DE PREVENCIÓN PIDEN QUE “SE ABORDE EL PAGO DE LAS NÓMINAS” SI EL CESE DE ACTIVIDAD ES POR COVID-19

14.03.2020 | 01:23
DONOSTIA– Las delegadas de Prevención del Comité de Seguridad y Salud Laboral de Aztertzen, empresa gestora de la ayuda a domicilio en Donostia, se dirigieron ayer a la misma para "exigir" que toda la plantilla, más de 400 auxiliares, cuenten con el equipo adecuado para prestar su servicio; un equipamiento desechable en su integridad, además de gel desinfectante.
Ha sido la propia empresa la que anunció que el servicio se seguirá prestando "con normalidad", ante lo que las trabajadoras, por boca de las delegadas de Prevención, recordaron a Aztertzen que siendo un servicio "de atención primaria, somos posibles agentes transmisores activos del virus".
Además de reclamar un equipamiento que garantice su seguridad, el Servicio de Ayuda a Domicilio, SAD, exige también que se den a las trabajadoras "pautas exactas de cómo actuar en los diferentes supuestos que puedan darse en cada servicio" y que se valore "si hay que dejar de prestar ciertos servicios para frenar riesgos".
Por otra parte, el SAD demanda que en todo caso se garantice el pago de las nóminas de las auxiliares que se vean obligadas a dejar de prestar el servicio "por la situación actual".
Y es que en algunos casos, y más con el cierre de los centros de día, algunas trabajadoras de ayuda a domicilio se ven obligadas a prestar servicio a numerosos usuarios una misma semana; entrando y saliendo de distintos domicilios.
"El SAD es fundamental para el bienestar social y tiene la importancia que merece en todos los casos, no solamente cuando hay que sacar pecho", abundaron las representantes del servicio.
Pese a todo, aseguraron que como trabajadoras "responsables de sí mismas y de los usuarios/as que atienden" procederán "como delegadas de Prevención acorde con la Ley que nos ampara para proteger su salud laboral en cualquier momento".
Mientras la crisis sanitaria perdura, el "ánimo" del SAD es afrontar "conscientemente la situación de alarma "desde la serenidad y la responsabilidad".–
Reclaman que se les dote de un equipamiento totalmente desechable y de gel desinfectante para el desarrollo de sus funciones